Prevención de plagas en la industria alimentaria: lo esencial

Prevención de plagas en la industria alimentaria: lo esencial

La prevención de plagas, un requisito legal clave para la seguridad alimentaria en España

La presencia de plagas en instalaciones alimentarias no es solo un riesgo sanitario: es un incumplimiento legal que puede derivar en sanciones, cierres temporales e incluso la retirada de productos del mercado. Por este motivo, la normativa europea y española establece obligaciones muy claras para garantizar que cualquier empresa del sector alimentario mantenga sus instalaciones libres de plagas y con sistemas de control eficaces.

En Montmedi, como especialistas en gestión ambiental y control de plagas, analizamos los puntos esenciales que toda empresa debe conocer.

Un marco legal que exige prevención, control y trazabilidad

La base normativa se encuentra en el Reglamento (CE) 852/2004, que obliga a todas las empresas alimentarias a diseñar, mantener y gestionar sus instalaciones de forma que se evite la entrada y proliferación de plagas. Esto incluye:

  • Estructuras en buen estado y sin puntos de acceso.
  • Limpieza y desinfección planificadas.
  • Gestión adecuada de residuos.
  • Integración del control de plagas dentro de los prerrequisitos y del sistema APPCC.
  • Registros documentados de todas las actuaciones.

A este marco se suma el Reglamento (UE) 2017/625, que regula los controles oficiales y establece cómo las autoridades verifican el cumplimiento mediante inspecciones, revisión de registros y evaluación de la eficacia del programa de control.

En España, el Real Decreto 640/2006 y diversas normativas autonómicas refuerzan estas obligaciones, especialmente en lo referente a formación, mantenimiento higiénico y requisitos para empresas aplicadoras de biocidas.

Biocidas: uso regulado y aplicadores cualificados

El uso de productos biocidas —como rodenticidas o insecticidas— está estrictamente regulado por el Reglamento (UE) 528/2012. Solo pueden emplearse productos autorizados y deben ser aplicados por personal cualificado. Además, se limita el uso permanente de rodenticidas anticoagulantes, lo que obliga a las empresas a apostar por estrategias de Control Integrado de Plagas (CIP/IPM).

Documentación obligatoria: la trazabilidad también aplica al control de plagas

Toda empresa alimentaria debe disponer de:

  • Un plan de control de plagas actualizado.
  • Mapa de puntos de control y dispositivos instalados.
  • Informes y registros de inspecciones internas y externas.
  • Fichas de seguridad y autorizaciones de biocidas.
  • Acciones correctivas aplicadas.
  • Evaluación de tendencias para demostrar eficacia.

Esta documentación es clave durante auditorías oficiales y certificaciones como IFS, BRC o ISO 22000.

La responsabilidad final recae en la empresa alimentaria

Aunque muchas empresas externalizan el servicio, la responsabilidad legal del control de plagas recae siempre en el operador alimentario. La empresa de control actúa como proveedor especializado, pero es la industria quien debe garantizar que el programa es eficaz, está actualizado y se aplica correctamente.

Un requisito legal que protege la salud y la reputación

El incumplimiento puede derivar en sanciones, cierres, pérdida de certificaciones y daños reputacionales. Por ello, la prevención de plagas no debe verse como un trámite, sino como un pilar esencial de la seguridad alimentaria.

En Montmedi acompañamos a las empresas en la implantación de programas de control de plagas eficaces, documentados y alineados con la normativa vigente, ayudando a garantizar instalaciones seguras y productos de calidad.