Las plagas en alojamientos turísticos no solo generan molestias: pueden destruir la reputación de un establecimiento en cuestión de horas. En plena era de las reseñas online, una sola fotografía de una cucaracha, un mosquito tigre o un rastro de chinches puede traducirse en cancelaciones, reclamaciones y pérdidas económicas difíciles de recuperar.
¿Por qué los hoteles son especialmente vulnerables?
- Alta rotación de huéspedes — Cada maleta es un vector potencial de introducción de plagas.
- Zonas húmedas y cálidas — Cocinas, lavanderías y cuartos técnicos ofrecen condiciones ideales para insectos.
- Conexión entre habitaciones — Una plaga nunca afecta solo a un huésped: se desplaza por toda la planta.
El coste real de no actuar
- Pérdida de reputación en plataformas como Booking o Google.
- Habitaciones fuera de servicio durante días o semanas.