Manipulación de alimentos en salas frías: la doble barrera de la temperatura y el control de plagas

Manipulación de alimentos en salas frías: la doble barrera de la temperatura y el control de plagas

El trabajo en salas blancas y cámaras de refrigeración es uno de los eslabones más sensibles de la cadena alimentaria. No basta con mantener los grados adecuados; la manipulación segura y un control integral de plagas adaptado a entornos fríos son vitales para evitar riesgos microbiológicos y contaminaciones cruzadas.

En la industria alimentaria, las salas frías son entornos críticos donde se procesan productos de alta perecederabilidad, como carnes, pescados y platos de cuarta gama. En estos espacios, la seguridad alimentaria se sustenta sobre dos pilares que deben funcionar en perfecta sincronía: la higiene en la manipulación y la hermeticidad del entorno frente a plagas.

El factor humano: la higiene en condiciones de frío

La manipulación de alimentos a bajas temperaturas presenta retos específicos. El personal, debido al uso de ropa térmica y equipos de protección individual (EPIs), debe ser extremadamente riguroso con los protocolos de higiene:

  • Prevención de la condensación: Una mala gestión de la apertura de puertas o de la ventilación puede generar humedad en techos y paredes, un entorno donde ciertos patógenos como la Listeria monocytogenes pueden proliferar y donde algunas plagas encuentran el agua necesaria para subsistir.

  • Gestión de superficies: Las herramientas y superficies en salas frías requieren detergentes y desinfectantes específicos que mantengan su eficacia a bajas temperaturas, asegurando que no queden residuos orgánicos que sirvan de alimento a vectores.

Control Integral de Plagas (IPM) en entornos refrigerados

Existe la falsa creencia de que el frío por sí solo impide la presencia de plagas. Sin embargo, en Montmedi sabemos que ciertos insectos y roedores son extremadamente resilientes y buscan precisamente el refugio térmico que ofrecen los motores y paneles aislantes de las cámaras.

  1. Roedores y capacidad de adaptación: Los roedores pueden dañar el aislamiento de las cámaras frigoríficas, provocando pérdidas de eficiencia energética y riesgos de contaminación directa por excrementos o mordeduras.

  2. Plagas de productos almacenados: Algunos insectos pueden entrar en estado de latencia o sobrevivir en zonas de transferencia (muelles de carga) donde la temperatura oscila, esperando el momento de entrar en la zona de procesado.

  3. Higiene Estructural: El sellado de juntas, el mantenimiento de los suelos y la limpieza de los desagües en salas frías son puntos críticos. Un pequeño fallo estructural en una cámara es una invitación para que una plaga busque el calor residual de la maquinaria.

La solución montmedi: Monitorización y Tecnología

Para garantizar un control total, en montmedi integramos soluciones de monitorización digital que permiten una vigilancia 24/7 sin necesidad de abrir constantemente las cámaras, manteniendo así la estabilidad térmica.

Nuestro enfoque de Control Integral de Plagas en salas frías no solo se centra en la erradicación, sino en la exclusión: analizar los flujos de mercancías y personas para que ninguna plaga pueda romper la barrera de seguridad de su instalación.


¿Su empresa cumple con los estándares de seguridad en entornos de frío? Un error en la manipulación o una brecha en el control de plagas en una sala fría puede comprometer lotes enteros de producción. En MONT MEDI le ayudamos a diseñar y ejecutar planes de control ambiental específicos para sectores de refrigeración y congelación.

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