Después de varios días de lluvias intensas y tormentas, las temperaturas máximas han bajado a unos 20 °C o menos en Catalunya y en el Pirineo ya se esperan las primeras heladas. Los roedores también lo notan. Con el frío y las alcantarillas aún llenas de agua, ratas y ratones buscan refugio, comida y calor, y los encuentran en nuestros edificios.
¿Por qué aparecen más roedores en otoño?
Las ratas y los ratones están activos todo el año, pero el otoño cambia su comportamiento. Con el frío, dejan los parques, solares y zonas exteriores y buscan espacios cálidos y protegidos: sótanos, falsos techos, cámaras de instalaciones, trasteros y almacenes.
Las lluvias de estos días han empeorado la situación. Las crecidas en la red de alcantarillado desplazan a la rata gris, o de cloaca, que busca salidas por arquetas, imbornales y conexiones de saneamiento en mal estado. Por su parte, la rata negra, buena trepadora y cada vez más presente en nuestras ciudades, puede subir por las fachadas y llegar a cubiertas y altillos.
El riesgo va más allá de las molestias. Los roedores contaminan alimentos y superficies con orina y excrementos, pueden transmitir enfermedades como la leptospirosis o la salmonelosis, y roen cables, aislamientos y tuberías. Eso puede provocar averías e incluso incendios.
Tres puntos clave para cerrarles el paso
Los roedores aprovechan aberturas mucho más pequeñas de lo que imaginamos. Un ratón puede pasar por un hueco del tamaño de un lápiz y una rata, por uno del tamaño de una moneda. Estas son las medidas más eficaces:
- Sellar huecos y pasos de instalaciones: revisa las juntas alrededor de tuberías, cables y conductos de ventilación, los bajos de las puertas y las grietas en muros y soleras. Usa materiales que no puedan roer, como malla metálica, mortero o burletes con refuerzo metálico.
- Revisar bajantes y saneamiento: las bajantes con juntas deterioradas, las arquetas sin tapa o mal cerradas y los desagües sin rejilla son una vía de entrada directa desde la red. Son especialmente vulnerables después de las lluvias.
- Mantener los almacenes ordenados: guarda la mercancía sobre palés y separada de las paredes, usa recipientes cerrados para los alimentos, gestiona bien los residuos y limpia con regularidad. Con orden es más difícil que encuentren refugio y más fácil detectar señales a tiempo, como excrementos, roeduras o manchas de grasa en las paredes.
Prevenir en otoño para no tener que actuar en invierno
En comunidades de vecinos, residencias, industria alimentaria, restauración y almacenes, una sola entrada no detectada puede convertirse en una colonia en pocas semanas. Por eso la prevención en otoño es tan importante.
En Mont Medi trabajamos con un enfoque de gestión integrada de plagas. Hacemos una inspección técnica para localizar los puntos de entrada y las zonas de riesgo, proponemos medidas de exclusión, instalamos puntos de control y hacemos un seguimiento documentado de cada actuación. Así el cliente tiene la información siempre a mano y puede comprobar cómo evoluciona.
¿Has visto señales de roedores en tu edificio estos días, o quieres prepararlo antes del invierno? Ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos sin compromiso.