¿Será posible detectar E.coli en alimentos con el teléfono móvil?

¿Será posible detectar E.coli en alimentos con el teléfono móvil?

A la multitud de cosas que nos permiten hacer los, cada vez más inteligentes, teléfonos móviles, viene a sumarse la posibilidad de detectar la presencia de patógenos en los alimentos mientras los estamos comprando. Esta prometedora idea, originaria del Massachusetts Institute of Technology (EEUU), combina unos sensores pulverizados con la lectura de un código QR.

Una escena futurista que pronto podria ser real: consumidores examinando con el móvil los alimentos a la busca de posibles patógenos, directamente en la tienda de comestibles.

El primer paso para ello ya lo han dado investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT), desarrollando un test para detectar la bacteria E.coli basado en un nuevo tipo de gota líquida, que puede unirse a las proteinas bacterianas. La interacción entre gotas y bacterias puede detectarse a simple vista o con un smartphone.

Según sus creadores, esta tecnología puede ser más rápida y mucho más económica que las pruebas tradicionales para la detección de patógenos.

Ya en el 2015, desarrollaron una forma de crear fácilmente gotas complejas, incluidas las llamadas emulsiones Janus, un tipo especial de nanopartículas cuyas superficies tienen dos o más propiedades físicas distintas. Las gotas Janus utilizadas en el trabajo consisten en dos hemisferios del mismo tamaño, uno hecho de un fluorocarbono y otro de un hidrocarburo. Dado que el fluorocarbono es más denso que el hidrocarburo, cuando las gotas se asientan en una superficie, la mitad del fluorocarbono siempre está en la parte inferior.

Dos años después, el equipo exploró la posibilidad de utilizar estas gotas como sensores, porque tienen unas propiedades ópticas únicas: en su estado natural son transparentes al ser vistas desde arriba, pero si se miran desde el lado son opacas, debido al modo como se curva la luz al pasar a través de ellas.

seguridad alimentaria

Para convertirlas en sensores los investigadores diseñaron una molécula surfactante, que contiene azúcar de manosa y que se ensambla en la interfaz del hidrocarburo, que constituye la mitad superior de la superficie de la gota. Estas moléculas se pueden unir a proteinas de lectina, presentes en la superficie de algunas cepas de E.coli. Cuando la bacteria está presente, las gotas se unen a las proteinas y se agrupan. Esto hace que las partículas pierdan el equilibrio, por lo que la luz que las golpea se dispersa en muchas direcciones, y las gotas se vuelven opacas cuando se ven desde arriba.

Para mostrar su utilidad como sensores, los investigadores del MIT colocaron las gotas en una placa de Petri, encima de un código QR, que se puede escanear con un teléfono inteligente. CuandoE.coli está presente, las gotas se agrupan y el código QR no se puede leer.

El equipo espera poder adaptar su nueva tecnología en matrices con diminutos huecos, cada uno con gotitas personalizadas para detectar un patógeno diferente y vinculado a un código QR diferente. Esto permitiria, según los autores, la detección rápida y económica de la contaminación biológica de los alimentos en la mayoría de lugares, utilizando sólo un teléfono inteligente.

Para finales de este año, esperan poder comercializar la tecnología.

 

Fuente: www.foodqualityandsafety.com