Plaguicidas y càncer de mama

Plaguicidas y càncer de mama

En la actualidad se ha incrementado la preocupación que supone la exposición a tóxicos ambientales para la salud, entre los que destacan, plaguicidas, compuestos de gran persistencia y alta lipofilidad, a la vez que difícilmente metabolizables y acumulables en el tejido graso, resultando así una de las mayores fuentes de exposición humana a contaminantes ambientales . La exposición a estos compuestos comienza durante el periodo embrionario, a través de la placenta y posteriormente por la lactancia materna y los alimentos, acumulándose en el organismo humano y por tanto representando un riesgo importante para la salud, ya que dichos tóxicos pueden producir lesiones en el ADN, por inducción enzimática actuando como carcinogenéticos tal como se ha comunicado tras varios estudios experimentales. La Organización Mundial de la Salud recomienda prioridad en estudios de investigación sobre estos compuestos puesto que aún no se ha establecido una relación causal definitiva entre la exposición a los plaguicidas y neoplasias, y solo se disponen de pruebas suficientes o limitadas de carcinogenicidad en estudios en animales. Diversas investigaciones 8 han sugerido los posibles efectos de los plaguicidas en el desarrollo de patologías malignas de mama, neoplasias con elevada incidencia en la mayoría de los países occidentales, pese a las campañas de prevención y diagnóstico precoz. Diversos autores sugieren la necesidad de considerar a los plaguicidas como factores de riesgo en el cáncer de mama puesto que estos contaminantes ambientales ejercen actividad estrogé- nica en modelos in vitro y en vivo. El objetivo de este estudio ha sido evaluar mediante un estudio de casos y controles la asociación causal entre los niveles de cuatro plaguicidas (HCB, HCH, p,p’ DDE, Aldrín) y el cáncer de mama.