La desinfección del agua

La desinfección del agua

De una forma u otra, la desinfección del agua se ha practicado durante miles de años, siendo la ebullición el método preferido durante siglos. Otros agentes desinfectantes utilizados a través del tiempo incluyen el cobre, la plata, el cloro, el ozono y la radiación ultravioleta.

Si bien la filtración del agua, combinada con la sedimentación, fue un gran paso hacia la obtención del agua potable que conocemos hoy, los procesos de desinfección del agua introducidos posteriormente fueron decisivos en la reducción del número de brotes epidémicos de enfermedades como el cólera, la disenteria o la fiebre tifoidea.

Aunque los suministros municipales de agua crecieron en número a lo largo del siglo XIX, las condiciones sanitarias y de salud no comenzaron a mejorar radicalmente hasta la introducción de la desinfección con cloro a principios del siglo XX.

Por ejemplo, en 1900 había más de 3.000 sistemas de suministro municipal de agua en los Estados Unidos, pero en ocasiones, en lugar de mejorar la salud y la seguridad, contribuyeron a expander brotes importantes de enfermedades. Lamentablemente, el suministro de agua por tubería y bombeo, cuando está contaminado, puede propagar eficientemente bacterias patógenas por toda la comunidad.

Este fué, por ejemplo, el caso de la epidemia de cólera de 1854 en el barrio del Soho en Londres, en el que murieron más de 700 personas en una semana en un área de apenas medio kilómetro de diámetro. El doctor John Snow, precursor de la epidemiologia moderna, relacionó que el brote era causado por una bomba que suministraba agua proveniente de un pozo contaminado con heces. Snow no compartia la teoria del miasma, extendida en aquel momento, y estaba convencido de que el cólera entraba en el cuerpo por la ingestión del agua contaminada. 

Para intentar desinfectar el suministro de agua despues de clausurar la bomba, Snow ya utilizó el cloro. La determinación de la causa de este brote influyó sobre la organización de la salud pública y la mejora de los sistemas de drenaje y de captación de agua.

La mayoría de los países en Europa comenzaron a utilizar técnicas de desinfección del agua a finales del siglo XIX o principios del siglo XX. Y, especialmente, el cloro, que fué descubierto como elemento químico en 1807 por el británico Elmer Humphry Davy, se ha utilizado desde un principio con este propósito.

El ejemplo mas antiguo que se conoce de su aplicación en técnicas de desinfección del agua fue en Middelkerke (Belgica), donde en 1902 se puso en marcha la primera planta de cloración permanente de agua. En este sistema se introducia cloruro de calcio y percloruro de hierro en el agua, mediante grifos, antes de la filtración. También en Reino Unido comenzó, en los primeros años del siglo XX, la cloración continua del agua potable, donde su aplicación redujo drásticamente las muertes por tifus.

Tras el éxito en Europa, la cloración del agua potable fue introducida en los Estados Unidos en la ciudad de Jersey por iniciativa del Dr. John L. Leal, médico y experto en tratamiento del agua, responsable de concebir e implementar la primera planta de los EEUU de desinfección del suministro de agua potable, utilizando cloro. Leal conocia la capacidad del cloro para matar las bacterias, habia utilizado hipoclorito de calcio para desinfectar las casas donde se daban casos de enfermedades infecciosas, como la difteria, y también conocía los experiencias previas para usar cloro en el suministro de agua potable.

Tras dos procesos judiciales, en los que se ponia en entredicho lo apropiado de la propuesta de Leal, finalmente se reconoció la calidad y seguridad del agua tratada con cloro suministrada en Jersey. La aplicación de Leal de la tecnología de desinfección con cloro, y su defensa del uso del químico para este fin, contribuyeron significativamente a la erradicación de la fiebre tifoidea y otras enfermedades transmitidas por el agua en los EE. UU. El precedente de Jersey condujo a una explosión del uso del cloro para la desinfección del agua potable en EEUU, con un gran impacto en el aumento de la esperanza de vida de sus ciudadanos.

En 1908 solo el suministro de agua de Jersey City se desinfectaba con cloro. En 1914, más de 21 millones de personas recibían agua tratada con cloro en los Estados Unidos, y en 1918, más de 1.000 ciudades de América del Norte ya estaban usando cloro para desinfectar su suministro de agua, que llegaba aproximadamente a 33 millones de personas.