Animales transmisores de enfermedades

Animales transmisores de enfermedades

ADEPAP remarca que las plagas de ratas, que solo pueden tratar las empresas y los profesionales especializados, son muy dañinas para la salud ambiental, ya que se trata de una especie que puede transmitir enfermedades zoonóticas, es decir que se transmiten de animal a persona y viceversa. "El coronavirus parece que se transmitió a los humanos por el consumo alimentario de murciélagos", explica el presidente de ADEPAP, Quim Sendra. "Es obvio que aquí no comemos ni murciélagos ni ratas y también que las mordeduras de estos animales son muy extrañas y no hay evidencia de que éstas sean vías de transmisión de ciertos virus, pero una buena salud ambiental, especialmente en ámbitos muy concretos como el sanitario o el alimentario, pasan por combinar la prevención y el control de plagas con desinfecciones profesionales especializadas". En cuanto a los mosquitos, no hay evidencia científica de que sus picaduras sean vectores transmisores del virus SARS-CoV-2, al contrario de lo que ocurre con otras enfermedades víricas como el Dengue, el Zika y el Chikunguya.

Para combatir al mosquito son muy importantes las campañas de concienciación que eviten la proliferación de lugares artificiales propicios para la puesta de huevos y el desarrollo de la fase larvaria acuática. Este año, la climatología de los últimos meses ha propiciado un hábitat favorable para la cría de las larvas de estos insectos. El presidente del ADEPAP, Quim Sendra, explica que las condiciones meteorológicas de los últimos dos meses han propiciado que los mosquitos puedan reproducirse y por ello "es razonable prever que, como ya es habitual, harán acto de presencia de manera generalizada". Al mosquito tigre, además, le basta con "pequeños charcos, el agua que queda en el fondo de las macetas, etc.". En cuanto a la prevención por parte de la población, se pueden instalar mosquiteras en las viviendas (ventanas, puertas y otras aberturas), vestir prendas de manga larga y pantalones largos y utilizar repelentes de insectos sin abusar de ellos.

Las plagas de mosca negra se focalizan en espacios públicos como ríos, arroyos y riachuelos y a menudo afectan a más de un término municipal, especialmente donde se encuentran caudales de agua abundantes. La picadura de la mosca negra es muy molesta y dolorosa y puede producir un fuerte picor e incluso edemas, que pueden tratarse con antihistamínicos y antibióticos, en caso de infección.

En cuanto a las cucarachas, las medidas preventivas son principalmente la limpieza y el mantenimiento de todo el sistema de tuberías y de arquetas del alcantarillado. El presidente de ADEPAP desaconseja el uso de insecticidas domésticos, "ya que pueden trasladar la plaga a otros lugares". Por ello, "si algún particular descubre una plaga de cucarachas, recomendamos recurrir a empresas especializadas de control de plagas". Siempre es mejor contar con los profesionales, ya que "algunos insecticidas domésticos mal utilizados pueden llegar a ser un problema para la salud de las personas, no siempre son efectivos y acaban teniendo un coste económico elevado".

Menos chinches de cama debido a la reducción de la movilidad *"A causa de la crisis mundial provocada por la pandemia de la COVID-19 se han reducido drásticamente los viajes, por lo que esta plaga parece que tendrá mucha menos incidencia en el ámbito particular", explica Sendra. Su evolución, dependerá, según el presidente de ADEPAP, "de la movilidad de las personas en función de las restricciones que pueda haber durante el verano". A finales de este también se prevé que aumenten los casos de nidos de avispa asiática, un depredador que ataca a la abeja de la miel, con una gran capacidad de adaptación. Las picaduras de este insecto causan un dolor intenso, seguido de una quemazón parecida a la de una quemadura, además de producir perjuicios a apicultores y fruticultores.

Fuente: ADEPAP als mitjans de comunicació. WPD 2021